A continuación examinaremos algunos de los términos que con mayor frecuencia aparecen, bien como sinónimos, bien como asociados a dicho sector. Estos términos se denominan andragogía, educación formal, no formal e informal, educación popular, educación recurrente y educación continua.
Andragogía.
Componente filosófico y teórico de la educación de adultos. De acuerdo con su etimología, significa conducción del varón, por lo que, frente al de pedagogía, que estaría limitada a la educación del niño, ensancharía el objeto de la misma, aludiendo a la educación del hombre.
Adam propuso al principio de la década de los años setenta del siglo pasado el concepto de Antropopogía, que abarcaría los dos, puesto que sería la ciencia y el arte de instruir y educar permanentemente a la persona, en cualquier periodo de su desarrollo. Por el momento no ha tenido gran éxito.
Esta noción se emplea para indicar la ciencia de la educación de adultos centrada, no solo en la instrucción, sino también en la formación humana y social.
El supuesto principal que sostienen los defensores de este campo radica en considerar a la educación de adultos como un ámbito formativo específico, con una identidad y problemática claramente diferenciada de la educación de los más jóvenes, esto es, de la pedagogía. Se trata de un sector profesional relativamente nuevo que ahora empieza a ser reconocido y ello en determinados contextos geográficos.
Educación formal, no formal e informal.
La educación formal comprende el sistema educativo institucionalizado, cronológicamente graduado y jerárquicamente estructurado que se extiende desde los primeros años de la escuela primaria hasta los últimos años de la Universidad.
La educación no formal es toda actividad organizada, sistemática, educativa, realizada fuera del marco del sistema oficial, para facilitar determinadas clases de aprendizajes a subgrupos particulares de población, tanto adultos como niños.
La educación informal se describe como un proceso que dura toda la vida y en el que las personas adquieren y acumulan conocimientos, habilidades, actitudes y modos de discernimiento mediante las experiencias diarias y su relación con el medio ambiente.
Decir además que la educación formal es universal, al menos en el nivel de educación básica, y la no formal puede afectar a toda la población. Si bien es cierto que la educación formal es la única que se da en una institución específica, el sistema educativo, la no formal se puede desarrollar dentro y fuera del mismo y la informal es no institucional.
Educación Popular.
Este concepto se asocia a la Educación de Personas Adultas en múltiples lugares. Nace como movimiento hacia finales del siglo XIX para ofrecer un mayor acceso y participación en la cultura, tanto intelectual como artística, a las clases obreras. Desde sus orígenes, significó el derecho y del deber de aprender los conceptos y normas esenciales de la ciudadanía y la demanda de una educación igualitaria y gratuita, por lo menos en el nivel básico.
No solo implica la participación de las clases populares en la cultura, sino la creación de una nueva cultura a partir de la propia experiencia.
Por otro lado, desde una posición de izquierdas se ha planteado como un movimiento de transformaciones social, en el cual la práctica educativa ha de estar en manos de agentes y grupos populares, a quienes corresponde ejercer el control del proceso formativo y definir los intereses de las comunidades populares.
Dentro de este contexto, es obligado hacer referencia a los planteamientos de Paulo Freire. Su pedagogía de la liberación propone un tipo de educación en la que los hombres se instruyan entre ellos, transformándose y transformando el mundo. Tiene como base un método activo, fundado en el diálogo, la crítica y la formación de juicio.
Educación Recurrente.
La educación recurrente supone la apertura del sistema formal para que se pueda volver a él.
Se define como una amplia estrategia para la etapa siguiente a la educación obligatoria o básica; su característica esencial es la distribución de la educación a lo largo de la vida del individuo de manera recurrente, es decir, alternando con otras actividades, principalmente con el trabajo, pero también con el ocio y con él retiro.
El desarrollo de la enseñanza a distancia ha contribuido decisivamente a la expansión de oportunidades de aprendizaje.
Hay que reconocer que actualmente se observa un mayor interés por la ampliación de la educación recurrente debido, básicamente, al persistente y acuciante problema del desempleo.
Educación Continua.
Existen dos formas con que se emplea este tipo de educación. Por un lado, nace con la idea de proseguir lo iniciado anteriormente, que en términos educativos corresponde a retomar el proceso de enseñanza-aprendizaje efectuado en etapas anteriores.
Podría equipararse a la Educación de Personas Adultas, siempre que se hubieran realizado estudios anteriores, lo que excluiría, por ejemplo, la analfabetización. Por otro lado, puede considerarse que entronca con la Educación Permanente, al destacar la continuidad del proceso educativo, aunque sea éste un enfoque restrictivo de la misma al no recoger los aprendizajes de las primeras fases de la misma.
En la actualidad, la tendencia más extendida interpreta que se trata de un modelo orientado a atender a una necesidad o demanda educativa específica de personas o grupos con el objetivo de actualizar o completar determinados conocimientos ya adquiridos.
Para concluir decir que la Educación Continua debe permitir la adquisición de nuevos conocimientos y el reciclaje permanente para así conseguir una mayor promoción e integración social de los trabajadores y una mayor competitividad de las empresas.